Mayor calidad de vida para los pineros
Por Jorge Chales UrquizaEl panorama de la salud en la entonces Isla de Pinos como ocurría en el resto del país era muy precario antes del triunfo revolucionario del 1 de enero del 59.
El nivel de insalubridad y enfermedades contagiosas pululaban en cada rincón del país, situación denunciada por Fidel en su alegato de la Historia Me Absolverá cuando fue juzgado por los sucesos de los asaltos a los cuarteles Guillermon Moncada de Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo.
Las ideas esbozadas por el joven abogado más que un clamor fueron compromisos materializados con la llegada de una revolución que desde su mismo triunfó dotó a los cubanos de un sólido programa de salud que es reconocido en el mundo.
Los nuevos aires renovadores llegaron al territorio pinero donde hoy los más de 87 000 habitantes disfrutan de las ventajas de un sistema de salud con niveles muy superior a muchos países .
CIFRAS Y BIENESTAR
Anualmente el estado cubano dedica de sus arcas una gran parte del presupuesto para mejorar los servicios asistenciales y elevar la eficiencia de ese sector en beneficio de la población.
Como parte del programa inversionista, en la Isla de la Juventud fueron reparados capitalmente con modernas salas de rehabilitación tres policlínicos con carácter docente en Nueva Gerona y Santa Fé, las dos localidades más importantes. Esos trabajos permitieron duplicar ahora los servicios al pueblo.
Se montaron modernos equipos de primera generación como son los de ultrasonidos que en la última etapa garantizaron pruebas a cerca de 30 mil pineros, el de tomografía y otros más que revelan el desvelo de la Revolución por elevar el nivel de vida de sus ciudadanos.
Otro de los beneficios fue la inauguración de una moderna sala de hemodiálisis en el hospital Héroes del Baire, en la capital pinera que evita a pacientes aquejados de afecciones en los riñones viajar a la capital para recibir ese servicio .
El desarrollo científico y formación de profesionales de la salud se hace evidente en el territorio donde se creo hace l5 años una filial para preparar personal en las distintas especialidades. En ese período la universidad egresó a 400 profesionales, 229 en medicina, 124 en enfermería y 47 en la especialidad de estomatología.
El quehacer por elevar el nivel de profesionalidad también se resume en los 6 galenos de la Isla que obstentan el grado de master, y otros siete hoy vencen los correspondientes módulos para convertirse en los primeros médicos como doctores en ciencia.
Estos solo son algunos datos, pero suficientes para corroborar el desvelo de la Revolución por lograr cada vez mayor calidad de vida de los cubanos tal como lo prometiera Fidel en su alegato La Historia Me Absolverá.



